Cuentos en 20 minutos.

 

Érase una vez, en un día cualquiera, que fuimos a visitar a la bruja de Zugarramurdi, la cual elaboraba todo tipo de pócimas, para pedirle una pócima especial para poder aprobar todos los exámenes sin estudiar.Nos dijo que para hacer la pócima había que subir al cielo y coger un pedacito de luna y mezclarlo con cacahuetes. La bruja tenía un compañero, que era un fantasma, y éste decidió ir solo a la luna porque podía volar, pero nosotras no le hicimos caso. Cuando bajamos de la luna, mezclamos el trozo con los cacahuetes pero la bruja nos indico que ¡nos faltaba un ingrediente! y que no recordaba cuál era. Así que probamos con todo tipo de cosas pero la mayoría nos explotaban en la cara, hasta probamos con el almuerzo de Ali que era un trozo de pastel de calabaza...

 

Cuando la pócima estaba ya lista, la única valiente que se atrevió a probarla fue Lucía, pero ¡de repente! se convirtió en una araña gigante, asquerosa y rabiosa. La bruja nos explicó, entonces, que cada uno que la probara se convertiría en un animal inteligente que podía sacar ¡10 en todo! Eli lo probó ¡ y se convirtió en gata! pero lograría sacar un 10... Alí lo probó y se convirtió en un sapo de ojos saltones e Isaac se transformó en un mono con sombrero de bruja. Por último, Jana, que era la única que quedaba con forma humana, se escapó y los demás terminaron siendo esclavos de la bruja para siempre.

 

Colorín, colorado, se escapa el humo por el tejado...

Redactores: Eli, Jana, Ali, Isaac y Lucía.

 

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